Casi muere por usar la brocha de maquillaje de su mejor amiga, Compártelo con tus amigas



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Esta es una de esas historias que te van a poner los pelos de punta. Uno nunca espera enfermarse, durante todo nuestro día nos enfrentamos a miles de peligros que consideramos cotidianos, pero no tenemos en cuenta que la enfermedad y la desgracia pueden estar a la vuelta de cada esquina. 


Esta es la historia de Mónica Browers, una joven y hermosa mamá que sin arriesgarse y sin esperarlo, se vio afectada por una de las cosas más simples e inocentes que jamás había hecho: pedirle maquillaje a su mejor amiga. 


Nadie se espera que prestar una brocha para maquillarse pudiera llegar a ser mortal, pero esta historia te hará considerarlo:

Un día como cualquiera Monica se encontraba en casa de su mejor amiga, al percatarse que tenía una pequeño acné,  le pidió a su amiga que le prestará esa brocha que estaba usando para maquillarse y ocultar un poco ese molesto grano. 



La amiga sin remordimiento alguno le presto lo que pidió. A los días, Monica empezó a sentir un pequeño dolor en la espalda baja, empezó a tratarse como si se tratara de una lesión muscular cualquiera. 


El dolor fue aumentando cada vez más hasta que empezó perder sensibilidad en las piernas, fue en ese momento que tuvo que hospitalizarse pues evidentemente no se trataba de sus músculos, sino de una infección muy fuerte y avanzada. 

Los médicos realizaron todos los estudios correspondientes y encontraron que justo en su columna había una infección muy intensa causada por un estafilococo, es decir una bacteria muy resistente a los antibióticos. Los doctores estaban sorprendidos.  

El dolor siguió aumentando, a pesar de los medicamentos, al grado de dejar a Monica invalida en una silla de ruedas, sus piernas dejaron de responderle. 




Como es rutina en los hospitales de Australia, algunos especialistas viajaron a casa de ella con la intención de encontrar eso con lo que se infectó. No encontraron nada, hasta que su mejor amiga, quien le había prestado esa brocha fue a visitarla. Fue casi una casualidad que recordaran ese momento, y por lo mismo analizaron esa brocha: los resultados sorprendieron a toda la comunidad médica.

Quien iba a pensar que la causante de todos los problemas era a brocha infectada. A diferencia de Monica su amiga tenía un sistema inmunológico fuerte, por lo que su cuerpo pudo repeler esa bacteria. Lamentablemente Monica estaba saliendo de una enfermedad por lo que su sistema aún no se recuperaba por completo, eso la convirtió en el hogar perfecto para esa horrible bacteria. 

Hasta la fecha es que Monica Brawers no puede caminar, pero estamos seguros que con fe, esfuerzo y la terapia correcta, a los pocos meses podrá estar disfrutando de su vida nuevamente. 

Es impresionante como puede llegar a desgraciarse nuestra vida por algo insignificante que ni siquiera se puede ver: una bacteria. Muchas veces las personas no escatimamos y nos arriesgamos de maneras muy fuertes, sin saber y sin pensar que la enfermedad y la muerte puede estar en cualquier lado. No pretendemos que vivas asustado, pero sí que tomes tus precauciones, prevenir nunca está de más. 

Y tú ¿compartes tu maquillaje? 

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